Consejos para evitar que un perro ladre en exceso

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Los ladridos cumplen una función básica en la comunicación canina, pues son una forma de relacionarse con su entorno. Más allá de lo normal, que un can sea excesivamente ruidoso puede deberse a diversas causas: desde una incomodidad física a una señal de que no estás prestándole atención.

Sea como sea, este comportamiento puede alertarnos de que algo anda mal en su educación o en su salud. Sigue leyendo para identificar cuál puede ser la causa más probable y tomar nota de algunos consejos para evitar que un perro ladre sin parar

¿Qué hace que un perro ladre mucho?

No es raro encontrarse con perros ladradores en cualquier parte de España. Entre las causas más habituales que explican este comportamiento, encontramos:

  • Ansiedad por separación. Seguramente escuchaste esta expresión antes, pues es un desorden habitual. Suele aparecer en hogares donde los humanos están ausentes durante casi todo el día. Esto hace que los canes se queden muchas horas sin compañía. La ansiedad por separación no solo se evidencia en ladridos, también en comportamientos destructivos, en la tendencia a cavar o en el desarrollo de conductas ariscas.
  • Territorialidad excesiva. No es extraño que un perro ladre cuando escucha el timbre de casa o incluso antes. A través de sus ladridos te está avisando de que hay visita y esto no debería preocuparte. Si el ejemplar es muy ruidoso e insistente en estas situaciones, seguramente indica que es un can con un fuerte sentido de la territorialidad y de carácter dominante. Deberás instruirlo de forma correcta y socializarlo para evitar que desarrolle conductas agresivas.
  • Socialización incorrecta. La socialización es fundamental para que el can pueda relacionarse con su entorno de una forma sana. Progresivamente, al entrar en contacto otros animales y personas, van perdiendo el miedo y la desconfianza hacia lo desconocido. Si este proceso no se lleva a cabo de forma correcta, la respuesta del perro será ladrar ante aquello que no conoce y que, por ende, le causa temor.
  • Razas proclives a ser ruidosas. Algunas variedades caninas tienen una disposición natural a ladrar como resultado de su herencia. Entre las más conocidas están las razas de tamaño pequeño como los Chihuahua o el perro Pequinés, pero también los Caniche y los Schnauzer miniatura o aquellos con herencia de cazadores como el Fox Terrier, el Beagle o el Cairn Terrier.

Estas son solo algunas razones que pueden explicar un ladrido excesivo en el can, pero no las únicas. Otros detonantes pueden ser la edad o algunos problemas de salud. Si sospechas que puede estar enfermo o perdiendo facultades, acude cuanto antes con un profesional para que le examine debidamente.

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Consejos para evitar que un perro ladre

Una vez detectes las causas por las que un perro ladra en exceso, es hora de poner en práctica una serie de consejos para acabar con este hábito de una vez por todas.

Genera un entorno tranquilo

Muchas veces un perro ruidoso es el reflejo del ambiente en el que habita. Un hogar en el que se vive de manera relajada y sin estrés seguramente ayudará a que un can muy ladrador se apacigüe.

Evita regañarle en exceso y cualquier forma de violencia

Muchas razas no responden bien a una instrucción muy severa. De hecho, los métodos que utilizan el castigo físico casi siempre son contraproducentes. Aunque la educación debe ser firme, jamás debes perder la paciencia. Recuerda que, debido a su fuerte temperamento, muchas razas no están recomendadas para educadores primerizos.

Utiliza el ejercicio y el juego

La actividad física es fundamental para que un perro esté equilibrado. Los juegos y los paseos diarios son una buena forma de deshacerse de los ladridos causados por el estrés. Recuerda que las tensiones les afectan. Por eso, es importante detectar a tiempo si tu perro sufre este problema y evitar cualquier tipo de castigo.

Utiliza los premios de manera correcta

El refuerzo positivo es un método adecuado para la educación canina, pero debes saber cómo aplicarlo. Nunca le ofrezcas golosinas o chuches cuando comienza a ladrar sin parar. Aunque creas que le estás distrayendo, solo estarás premiando su mal comportamiento.

En otras palabras: fomentarás que lo vuelva a hacer. Lo ideal para distraerle es con una actividad diferente. Por ejemplo, llévale hasta el jardín para jugar u ordénale que se siente. Una vez te haya hecho caso podrás premiarle y así, él relacionará la golosina con una conducta apropiada.

Asume el control durante los paseos

Controla el momento de las salidas y asegúrate de no perder nunca el control de la situación. No salgas a pasear a menos que esté relajado y adopta una postura firme y segura en todo momento.

Si ladra al cruzarse con otros perros, no entres en pánico. Jamás estires de la correa, pues solo le transmitirás tu nerviosismo. Lo mejor en estos casos es que continúes caminando con tranquilidad.

Elige bien el lugar y el momento para las salidas

Intenta elegir lugares tranquilos para los paseos, donde tu compañero se sienta a gusto. Evita sitios con mucho tráfico o con ruidos molestos, pues ello le generará estrés y disparará su necesidad de ladrar.

Procura salir todos los días, siempre en los mismos horarios y en momentos con poca afluencia de personas. De esta manera se sentirá más tranquilo y establecerá rutinas que le darán mayor confianza y seguridad.

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Define tu territorio

Los ladridos pueden aparecer cuando algo les afecta de manera directa dentro del que consideran “su” territorio. Una solución es marcar ese estímulo – que puede ser un objeto, un rincón de la casa o una persona – como tuyo. Para ello debes interponerte entre el perro y lo que motiva su ladrido. Al final comprenderá que no les pertenece. Si te considera líder de la manada, no tardará en captar el mensaje.

En definitiva: cada perro tiene una personalidad y unas circunstancias distintas, algo que debes tener en cuenta a la hora de abordar opciones para combatir un ladrido excesivo. Muchas veces es una costumbre difícil de quitar, por lo que recurrir a asesores profesionales que te den pautas sobre cómo abordar un caso en concreto puede ser de gran ayuda.

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