Por qué deberías poner un chip y registrar oficialmente a tu gato

Los veterinarios advierten que los felinos criados en casa tienen los días contados si se escapan o se pierden

Por qué deberías poner un chip y registrar oficialmente a tu gato

Muchos gatos no salen de casa hasta que caen accidentalmente desde una ventana o huyen asustados de algo o alguien por la puerta (percds / Getty Images/iStockphoto)
ESTEVE GIRALT

Los gatos son incapaces de adaptarse a la vida callejera cuando han estado criados en un piso o una casa, en un ambiente doméstico. La advertencia, lanzada por los veterinarios, contradice a todos los que, erróneamente, piensan que si su gato se escapa o se pierde no tendrá mayor problema para espabilarse, regresar e incluso adaptarse a la vida fuera del ámbito doméstico.

La falsa creencia popular hace que muchos dueños de felinos, a diferencia de lo que pasa con los perros de forma mucho más mayoritaria, no tengan identificado a su gato con un microchip, como evidencian las estadísticas si se comparan a canes y felinos. “Muchos gatos no pueden volver con sus propietarios cuando se pierden porque no están identificados, es necesario hacer mucha difusión”, destaca Maria Pifarré, veterinaria.

Evitar riesgos

Gato bien identificado, aunque no salga de casa

Sin el chip o con un chip no validado, sin la información necesaria para poder localizar a su dueño, el gato se ve condenado a vivir en la calle, en un ambiente hostil al que no sabe adaptarse en la mayoría de los casos, contrariamente a lo que creen muchos erróneamente. Hay dueños que no identifican a su gato porque es un animal que siempre está en el piso, que no sale a pasear fuera como sí pasa con los perros. “Yo siempre les digo a los propietarios que el gato no sale de casa hasta que cae por una ventana o sale por la puerta y se escapa cuando entra alguien en casa que no está acostumbrado a tener gatos; o se marcha por el balcón o la terraza y entonces no podemos encontrar a su propietario porque no está identificado”, destaca Pifarré, miembro del Consell de Col·legis de Veterinaris de Catalunya (CCVC).

Si un gato doméstico se ve en la calle se asusta y se esconde, lo que dificulta aún más el encontrarlo
Si un gato doméstico se ve en la calle se asusta y se esconde, lo que dificulta aún más el encontrarlo (adomer / Getty Images/iStockphoto)

Si se pierde

El animal entra en pánico, se esconde y es difícil encontrarlo

Cuando el gato se ve en la calle entra en pánico, se esconde y aún es más difícil poder encontrarlo. “Es uno de los grandes mitos, los gatos criados en una casa no se pueden adaptar a su nuevo entorno, no saben valerse por si solos, no saben encontrar comida y acaban muriendo o malviviendo en pésimas condiciones. Cuando intentan entrar en una colonia de gatos son rechazados y atacados por otros animales, porque no forman parte de su entorno, es muy dramático”, explica la veterinaria.

Maria Pifarré colabora con la esterilización de gatos urbanos en Santa Coloma de Gramenet y se encuentran con gatos en pésimas condiciones. Otros fallecen atropellados o son heridos. “Muchos gatos fallecen, pero como no se ve, parece que no pasa”, añade.

El período de socialización de un gato dura alrededor de tres meses, en el inicio de su vida. Durante todo este tiempo, el animal puede hacer frente a situaciones nuevas y la curiosidad vence siempre al miedo. Pero si durante todo este tiempo han estado viviendo en un piso, como pasa habitualmente, sin salir a pasear con su dueño como sí pasa con los perros, en un entorno sobreprotegido, cuando ya han crecido el miedo vence siempre a su curiosidad.

Autónomos

Sólo los que lo han hecho desde pequeños pueden entrar y salir de casa sin problemas

Aunque las circunstancias de cada animal son distintas, cuando el gato se encuentra en la calle, con mucha genteotros felinos y también perros, entra por norma general en pánico e incluso puede llegar a saltar y atacar si se siente acorralado, si no ve una escapatoria.

Hay gatos que se escapan, pero también hay dueños que se cansan del animal y dejan que se marche o lo dejan y abandonan en una colonia de gatos de calle pensando que podrá seguir viviendo sin dificultad. Falso. Hay también gatos que entran y salen de casa o del piso diariamente, sin mayores problemas, pero porque se han acostumbrado desde pequeños, algo que sucede mucho más en entornos rurales que en grandes ciudades.

Las protectoras

El proceso de adopción es muy complicado cuando son adultos

Los gatos sin identificar que tienen la suerte de acabar en una protectora y entrar en el proceso de adopción se encuentran con una dificultad añadida, ya que es poco frecuente que alguien quiera adoptar a un felino si ya es adulto. Los gatos de más de seis meses tienen muchas dificultades para entrar en los procesos de adopción. Los potenciales propietarios temen que la adaptación en la nueva casa no será fácil en caso de gatos de cierta edad, por lo que buscan animales muy jóvenes.

Si un gato perdido o abandonado intenta entrar en una colonia de gatos, suele ser rechazado y atacado
Si un gato perdido o abandonado intenta entrar en una colonia de gatos, suele ser rechazado y atacado (AlxeyPnferov / Getty Images/iStockphoto)

Datos actualizados

Microchipar no es lo mismo que identificar

Hay mascotas que si bien tienen el chip subcutáneo, no están identificadas porque no han sido dados de alta sus datos o los datos son incorrectos, o no han sido actualizados, por lo que en caso de pérdida no podrá ser localizado su dueño y quedará en manos de una protectora. Según la normativa catalana, los animales deben ser vendidos o adoptados identificados mediante microchip, es decir, con el microchip ya implantado y dado de alta. “No vale que nos digan que tenemos que activarlo nosotros”, destaca Pifarré, es algo que corresponde al propietario.

Hay sitios de venta de animales que aseguran que el animal está microchipado, pero no hay suficiente. Tiene que estar dado de alta, porque sin información el microchip no sirve de nada. Hay una normativa marcada por la Unión Europea que regula la identificación, que permite saber si contiene la información correspondiente y saber quién es el propietario del gato.

Además de ponerle el chip, hay que comunicar los datos del propietario al archivo de animales de compañía

La identificación de las mascotas consiste en la implantación de un microchip subcutáneo en la zona izquierda del cuello o en la zona de la cruz. Para que sea efectiva, se deben introducir los datos del animal y los del propietario en una base de datos. De esta manera, cuando consultemos el número del microchip nos saldrá siempre el nombre de su dueño. A raíz de la aparición de los microchips, se creó el Archivo de Identificación de Animales de Compañía (AIAC) , en el Consejo de Colegios Veterinarios de Cataluña y (REIAC) Red Española de Identificación de Animales de Compañía a nivel nacional.

El AIAC tiene ya 26 años de recorrido. “En un principio nos encontrábamos con que los propietarios trataban de encontrar a sus mascotas perdidas, pero resultaba muy complejo”, recuerda Pifarré. “Desde entonces los veterinarios hemos explicado a los propietarios que para encontrar una mascota perdida, antes hemos de identificar a nuestros animales. Este archivo ya se puede utilizar on line, haciendo que la identificación y todos los trámites relacionados se puedan hacer efectivos en el momento.

Los datos deben de mantenerse actualizados cuando se produce un cambio de domicilio o de dueño, en el archivo general del AIAC, cosa que puede hacerse en cualquier centro veterinario, de forma electrónica. Es también la forma correcta de garantizar que cada animal cumple con las necesidades sanitarias de cada especie y la normativa vigente.

Los gatos sin identificar suelen acabar en las protectoras, pero si ya son adultos no es fácil que los adopten
Los gatos sin identificar suelen acabar en las protectoras, pero si ya son adultos no es fácil que los adopten (Okssi68 / Getty Images/iStockphoto)

Prevención

Antídoto contra el robo y el abandono

Los animales identificados hacen mucho más difícil el robo, además lógicamente del abandono. “No identificar a un animal es una forma de maltrato, le estás condenado a muerte o a una vida muy triste en el caso de que se pierda”, apostilla Pifarré.

“No identificar a un animal es una forma de maltrato”

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